"Cada dólar tiene dueño"

  
             

No se trata de 'distribuir la riqueza', ya que eso presupone una discrecionalidad. 
    
La riqueza, entendida como recurso excedente, es decir para ser invertida en progreso y no en consumo, es generada en la simbiosis copulativa de capital y trabajo. No hay nada que distribuir. Cada dólar tiene dueño. 

 

         

"La simbiosis copulativa de capital y trabajo es motor del progreso"

      
Las potencialidades relativas de ambos congéneres son las que determinan las cantidades de excedentes que cada uno generó. Y su cálculo es fácil. Los liberales no aceptarán jamás que los asalariados administren sus propios excedentes. Se confunden creyendo que todos los excedentes del emprendimiento son mérito del dueño del medio de producción. Y no es así. Ése es el 'único' error del liberalismo, pero lo ha llevado a generar tan profundos resentimientos, que si no se lo destrona, terminará apestando al 80% de la humanidad. 

       
Las nuevas relaciones de producción, el nuevo sistema económico-social, entonces no podrá ser una continuidad del liberalismo. Será traumático, ya que los liberales prefieren malgastar la tercera parte de las ganancias de la sociedad en el Estado, que entregárselas a sus verdaderos dueños: el personal propio y tercerizado de ese medio de producción. 

 
Nunca debió haber sido discrecional la distribución de esa riqueza. Ningún economista ha aconsejado jamás el impuesto a las ganancias. Es una rémora subsistente de la lucha entre asalariados y patrones azuzada por Lenin, más la subsidiariedad del Estado apañada por los papas, lo que determinó ese adefesio. 

 
Hoy las potencias que practican el capitalismo están apoyadas en el valiosísimo principio liberal de que la producción se logra con incentivos y no por obligación. Pero los emprendedores sólo son el 9% de la población. Imaginen entonces cuando ese principio se aplique al 99% de la población. El crecimiento será geométrico. El liberalismo, antes que una revolución tecnológica fue una revolución ideológica, ya que logró restituir ese principio natural. Ese principio natural, que diferencia a los humanos de los animales, tiene tanta potencia que ha logrado el avance tecnológico actual que tanto nos maravilla y en condiciones no óptimas por la falta armonía. 

 
El prosperismo jamás se allanará a ser una continuidad del sistema capitalista liberal mientras éste no se "desnaturalice" aceptando que los asalariados administren sus propios excedentes, cosa que es virtualmente imposible. Ninguna otra fórmula jurídica puede compatibilizar los objetivos de emprendedores y asalariados, pues la coerción es contraproducente.

 
Si los proactivos llegamos al gobierno convocaremos a Asamblea Constituyente para reformar el 14 bis, el que quedaría más o menos así: "Las ganancias de los emprendimientos no estarán sujetas a impuesto. Sin embargo el Estado continuará confiscando la tercera parte de ellas para pagar Asignaciones Plus a todo el personal propio y tercerizado de cada medio de producción"

 
Estas nuevas relaciones de producción compatibilizarán por vez primera los objetivos de emprendedores y asalariados.

 
Se premiará al que pone el hombro, y así la economía dejará de tener "suma cero" para empezar a crecer aceleradamente

 
La prosperidad será el más seguro lazo de unidad social.

 

   
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