Un proyecto de Ley de Eficiencia
        

Anteproyecto de Ley de Eficiencia para contrarrestar la falta de competitividad de las empresas, las dificultades en la recaudación de IVA y Ganancias, y otros elementos relevantes. 

 

 
¿Qué es la propuesta para aumentar la eficiencia?
    
Una primera propuesta será entonces bonificar a todo el personal de acuerdo con la Eficiencia que haya correspondido a cada período considerado. Tanto más produzca la empresa que lo necesario, tanto más percibirán su personal y su medio productivo que lo que suelen consumir. Esta bonificación será un incentivo a la mayor dedicación de todo el personal. Ello será así, ya que la nueva relación que se establezca entre la empresa y cada participante, se asemejará mucho a la que naturalmente vincula a toda persona con sus necesidades de progreso y trascendencia, y la llevará a agotar todos los esfuerzos como cuando trabaja por su cuenta.
Muchas empresas, aunque a veces no formalmente, establecen con su gente un tipo de relación parecida, pero como existe una natural dificultad en la evaluación de la eficiencia de todos, les resulta casi imposible hacer convenios con todo su personal, debiendo restringirse éstos a sólo algunos empleados u obreros, y sólo para algunos aspectos de la producción. Aún así, logran rápidos y muy beneficiosos resultados.
Cada uno sabrá que su trabajo es útil, y que ello se le reconoce, adquiriendo entonces el sentido de logro. Cada uno se sentirá además colaborando con la obtención del propósito común de toda la empresa, adquiriendo con ello el sentido de participación.
Como el análisis de la Eficiencia se hará en forma colectiva, se pondrá en marcha un valioso proceso de fusión de intereses, y se logrará establecer dentro de la organización un espíritu de cuerpo de singular importancia.
La empresa en su conjunto tendrá entonces mucha más energía como fruto de la comunidad de esfuerzos y porque además ello autogenerará una solidaria justicia.
El total de las bonificaciones mantendrá una proporción con el total de las remuneraciones igual a la que los recursos excedentes de la empresa mantienen con la suma de todos sus costos fijos. Es por ello que el empresario capitalizará una proporción de los excedentes mayor a la que según las hipótesis planteadas correspondería a la Potencia instalada de la totalidad de su patrimonio, constituyendo esto para él un autoseguro adicional.
  
¿Cuál será el futuro de un sistema de incentivos?
   
Las bonificaciones que se entreguen irán indefectiblemente precedidas por un ingreso mayor de recursos que de no haber sido por ellas no se hubiera verificado, es decir por riquezas creadas exclusivamente por un mejor aprovechamiento de los recursos humanos y materiales. Y cada bonificación que se entregue, a su vez precederá a una conjunción de intereses del mismo signo, destinada a profundizar hasta la barrera de lo posible un proceso solidariamente beneficioso.
El aumento de Eficiencia se alcanzará como resultado exclusivo del hecho de haber logrado la identificación de los intereses individuales con los de toda la empresa, porque ello seguramente pondrá en marcha recursos existentes actualmente desperdiciados y podrá lograrse además sin necesidad de que la normal producción de bienes y servicios de la empresa tenga que ampliarse efectivamente.
Con esto la empresa recaudará un porcentaje más sobre la suma de todos sus futuros costos fijos, es decir sobre la suma de las erogaciones de Personal, Mantenimiento, Impuestos y Seguros, más sobre el monto total de las Depreciaciones de los bienes patrimoniales, y más sobre la Renta acostumbrada de las inmovilizaciones de la empresa. Y dedicando entonces una parte de esta mayor recaudación, sólo la parte que corresponde sobre los costos de Personal, a una inversión multiplicadora como lo es bonificar a todos ellos por su dedicación y creatividad, se habrá logrado poner en marcha una espiral productiva en constante crecimiento.
La capacidad adquisitiva del personal aumentará entonces inicialmente como mínimo en el mismo porcentaje en que haya aumentado la Eficiencia, lo cual como se dijo puede lograrse con sólo disminuir los costos. Al aumentar las ganancias de la empresa y el valor agregado en la producción, el Estado se verá beneficiado con mayores montos en los impuestos correspondientes, lo cual no irá en desmedro del interés empresario. Y éste además no tendrá la necesidad de acudir constantemente a instituciones financieras, ya que logrará autofinanciar su mantenimiento y su crecimiento con recursos propios y genuinos. 

 
¿Cómo incidirá este esquema sobre toda la sociedad?
 
Proyectando este auspicioso esquema sobre muchas otras 'células' de la sociedad económica, no pueden esperarse más que beneficios generales.
A la luz de los conceptos anteriores podría entonces estructurarse un sistema en el que la administración de los recursos excedentes no sea discrecional, que no requiera de la injerencia de super organismos controladores que orienten sus metas ni sus logros, y en la que el progreso individual y colectivo sea una función creciente.
Una asociación que no le tema a los intereses particulares de nadie, energía funda-mental para todo crecimiento, y motor de toda creación. Una organización que avance hacia la justicia distributiva, y que posibilite el acceso a la propiedad a mucha mayor cantidad de personas. Este hipotético ordenamiento, podría ser articulado progresivamente, es decir em-presa por empresa, no resultando consecuentemente traumático para ningún sector social, y sin afectar en lo más mínimo intereses preexistentes. 
Se considera que la aplicación de este modelo podría dar la posibilidad de revertir rápidamente un proceso de estancamiento o decrecimiento de la empresa. Debería lograrse que su personal y consecuentemente su patrimonio en explotación entreguen una producción mayor que la necesaria para cubrir sus costos, lo que usualmente es relativamente poco por encima de lo que normalmente están entregando.
Ello sería factible con sólo hacer que cada unidad de potencia de la empresa, entregara una producción algo mayor que la necesaria para cubrir sus costos. Ello permitiría además aumentar las inversiones mensuales con recursos genuinos, posibilitaría reducir los precios o tarifas en sus valores reales, y aún restarían recursos excedentes suficientes como para bonificar a todo el personal por encima de su remuneración habitual. Esto último sería la llave que haría posible el comienzo de una espiral de crecimiento, ya que como podrá comprobarse la medición de la producción en la forma en que aquí se propone, responde con precisión creciente al mayor esfuerzo evidenciado por el personal de todos los niveles en la tarea de reducir costos, aumentar las ventas y recaudaciones, mejorar la calidad del producto o servicio, etc. La efectividad demostrada de una propuesta innovadora, será estimulada proporcionalmente a los primeros recursos que logre generar.

 

 

 

 

 

 

©2005-2008  Proyecto Actitud

D i s e ñ o   S e r v i  - W e b

www.proyectoactitud.com

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 

 

 

 

Páginas vistas

desde el 3/9/05