Una opción fresca

         

           

Solicitamos a los líderes de todos los partidos políticos que incorporen nuestro Proyecto Actitud a sus plataformas hacia las presidenciales 2007.

 


Desorientación generalizada

 

Pareciera que los economistas conocen los ingredientes para combatir la pobreza, pero no la receta, cuestión que obsesiona a académicos, gobiernos, instituciones internacionales y filántropos de todo el mundo.
 
Algunos creen que los gobiernos del Tercer Mundo aplicaron buenos principios económicos, pero incorrectamente, o sin prestar suficiente atención a la realidad, y terminaron alimentando la corrupción, malcriando sectores y creando poderosos intereses políticos que impidieron los cambios necesarios.
 
Otros opinan que los países pobres recibieron malos consejos y pagaron las consecuencias.
 
Una tercera opinión es que lo que realmente importa es tener sólidas instituciones políticas, legales y económicas: tribunales, bancos centrales, burócratas honestos y derechos de propiedad que permitan florecer a las empresas.
 
Sin duda que el desarrollo de instituciones fuertes es un requisito necesario. Pero surge otro debate sobre quién vendrá primero: las instituciones o la gente educada que las impulse.
Pero está visto que no conocen la receta.
 
¿Por qué la Pobreza?
 
Nosotros, los proactivos creemos que la causa última de la pobreza es que a los asalariados se les está pagando por lo que necesitan y no por lo que hacen.
 
Y como eso viene ocurriendo desde hace siglos, se ha logrado apagar su natural actitud humana.
Creemos que esa es la clave y ponemos a consideración nuestra fórmula que determina cuánto vale lo que hace el asalariado en cualquier emprendimiento.
Si logramos pagar por lo que cada uno hace, dignificaremos a la persona.
Así, toda persona indefectiblemente producirá más que lo que necesita, lo cual le permitirá salir de la pobreza y lograr una educación que haga que la democracia pueda llamarse tal
 
Nuestro Proyecto Actitud es un esquema económico que puede resolver el problema de la pobreza apelando a esa energía inédita: la actitud de los asalariados.
 
Es realmente innovador y no colisiona con la doctrina social de la Iglesia, salvo en que no existirá una "instancia superior" a los emprendimientos productivos que "redistribuya" la riqueza creada por ellos.
 
¿Qué tiene de Novedoso?
 
Es la primera vez que se propone que cada asalariado administre los excedentes que genere.
Anteriormente sugerían que a esta administración debía ejercerla el dueño de la empresa (liberalismo), o el Estado (socialismo), o alguna corporación de emprendedores, de profesionales o de asalariados (corporativismo asistencialista).
 
En eso consiste su relevancia. Podría ser la economía del tercer milenio y ser adoptada en breve por todos los países.
 
Es una propuesta innovadora que consiste en redireccionar el Impuesto a las Ganancias hacia el personal propio y de terceros de cada medio de producción, autorizando a empresas y autónomos a saldar todo ese impuesto mediante recibos de bonificaciones a todo el personal del emprendimiento, proporcionales a las remuneraciones.
 
Ello será la clave para volver a generar excedentes en la economía y consecuentemente para poder crecer.
  
Propone, en concreto, que el Impuesto a las Ganancias no sea para el Estado, sino para el personal de cada emprendimiento.

 
De esa manera, todas las inversiones en producción serían más rentables; y empresarios y asalariados serían prósperos con su trabajo. El resto de los servidores de la comunidad crecerían en armonía con ella.
 
Los objetivos de emprendedores y asalariados, serán compatibles.
 
Al asalariado se le pagará por lo que hace y no por lo que necesita
 
¿Cuánto vale lo que hace un asalariado? ¿Cuál es la fórmula?
  
Partamos de la base de lo que cobra actualmente fijada por la legislación y por la autorregulación de la economía.
Sobre esa base podemos determinar lo que le falta (o le sobra) para que se le pague exactamente por lo que hace.
Adviértase que los costos relativos del capital y del trabajo pueden servir para la asignación respectiva de las ganancias de cada emprendimiento.
 
Si decimos que al emprendedor "le corresponden" como mínimo los intereses, amortización, mantenimiento, seguros e impuestos inherentes a su capital inmovilizado, (pues para eso puso el emprendimiento) y si decimos que al asalariado "le corresponden" análogamente su remuneración y accesorios de ley, (pues para eso se levanta a trabajar cotidianamente), podemos concebir una fórmula justa.
Consideremos a esos costos como el "sueldo del capital" y el "sueldo del personal" respectivamente
 
Si después de haber pagado esos costos, quedan ganancias en el emprendimiento es porque sus participantes hicieron más que lo que se esperaba de ellos.
Las ganancias deben adjudicarse proporcionalmente a sus costos respectivos, proporcionalmente a los sueldos.
Porque esos costos, debido a la autorregulación de la economía, determinan la potencialidad relativa de ambos (capital y trabajo).
 
Tanto cuestas, tanto se espera de ti.
 
En la inmensa mayoría de las empresas la tercera parte de las ganancias debería haber sido para su personal.
Justo la parte que actualmente se lleva el Estado!

Aclarando un poco más: Si dos empresas iguales pagan lo mismo a sus empleados pero una tiene ganancias y la otra no, corresponde pagarle un plus a los asalariados de la primera, proporcional a su sueldo.
Y ese plus debe pagarse con el dinero que su patrón paga al fisco como Impuesto a esas Ganancias.
La fórmula es exacta.
 
Creemos que los costos relativos del capital y del trabajo pueden servir para la asignación respectiva de las ganancias de cada emprendimiento.
 
El propio desarrollo del nuevo sistema económico social que proponemos basado en inéditas relaciones laborales, no desactivará los convenios colectivos de trabajo, pero decantará las expresiones políticas retrógradas e impulsará las positivas, y asignará un plus a los asalariados de empresas que logren rentabilidad.
La prosperidad será el fruto del mayor esfuerzo y de la creatividad, es decir de la actitud de todos los asalariados puestos en movimiento.
El 90% de la población generará ganancias en todas las empresas cuando su esfuerzo, valga.
 
Proponemos entonces reglamentar artículos de la Constitución, de manera que el trabajo en sus diversas formas goce de una protección que asegure al asalariado la participación en las ganancias de "su" empresa.

 
Esto se lograría redireccionando el Impuesto a las Ganancias hacia el personal del emprendimiento, es decir sin afectar dineros de su patrón.
 
Nuestros Adversarios
 
La mayoría sabe que todos los recursos que utiliza el Estado son fruto del trabajo, con la ayuda del capital. Algunos creen al revés, que el presupuesto del Estado es fruto del capital con la ayuda de los asalariados.
 
El capital jamás paga un impuesto!!

    
Sólo ayuda a que los asalariados trabajen y a una parte de los recursos que produjo ese trabajo lo "cede" para que funcione el Estado.
Por eso es que un Estado de ciudadanos pobres será siempre un Estado pobre.
El dinero que nosotros queremos redireccionar, es dinero de los asalariados, y generado mayormente por los asalariados que trabajan en empresas rentables. Lo único que queremos es devolvérselo!
 
Lo primero que hay que hacer es que los ciudadanos sean prósperos. Lo demás viene por añadidura
 
En cualquier distribución de la riqueza, el asalariado es el último invitado, siendo que es el principal generador de recursos.
¡Imaginen cuando tenga ganas de trabajar!
Basta de repartijas! Que cada uno administre los excedentes que genere!
 
Este Proyecto Actitud pone en evidencia que es el populismo el principal responsable de la decadencia material y moral que nos aqueja.
 
Y por eso nos resulta tan difícil su difusión, porque hay que enfrentarse con mil intentos de silenciarnos de cualquier manera. Por eso debimos recurrir a una Solicitada pagada con nuestros propios recursos, en lugar de que el periodismo recogiera la idea y la pusiera a consideración de la ciudadanía.
 
Sin embargo, consideramos que el mosaico político argentino es como una nutritiva ensalada con variados sabores y aromas que tiene incorporados esa sal y ese vinagre.
 
Los proactivos ofrecemos entonces nuestro Proyecto como un ingrediente más, que actuará como un rico armonizador de los hechos preexistentes, sin descalificar a nadie.
 
El partido político que decida poner a consideración del electorado este Proyecto Actitud seguramente contará con el voto de toda la comunidad.
 

Gracias por su colaboración para difundir este Proyecto!
 

                   

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

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