No se trata de "derramar" dinero ajeno ni de alimentar la "lucha de
clases". No se trata tampoco de inventar una "nueva alianza
internacional" como las que ya han fracasado en esta lucha contra la
pobreza. El tema es mucho más simple de lo que parece.
Cada
asalariado en condiciones naturales, sin la negativa influencia de los
actuales sistemas económico sociales puede fácilmente producir un 50%
más que lo que consume.
Pero hoy, la mitad de los asalariados produce sólo un 10% por encima de
lo que consume, y el resto consume más que lo que produce.
La mitad de los asalariados trabaja como animal, y la otra mitad vive de
los demás, más indignamente que un animal.
Imaginen que uno de los dos caballos que deben tirar un carro, se sube
al carro.
El secreto de la lucha contra la pobreza entonces está en despertar la
actitud de los asalariados, que es su natural incentivo a la acción y
que hoy está en letargo.
El problema de fondo se resuelve con una
medida movilizadora, que generará más excedentes, más recaudación y que
acabará con los conflictos gremiales, con el desempleo y con la pobreza,
y la consecuente inseguridad.
Para que ese caballo que hace doble esfuerzo respire, y para que el otro
se dignifique volviendo a tirar del carro, hay un proyecto de ley que se
puede impulsar y que acabaría con la pobreza en pocos meses.
Se trata de pagarle a los asalariados por lo que hacen y no por lo que
necesitan.
Todos sabemos que en cualquier negociación
salarial, esas son las dos opciones (de máxima y de mínima
respectivamente).
Jamás Estado alguno garantizó la justicia en esa negociación. Entonces
los asalariados sucumben siempre y por eso pierden sus incentivos
naturales a la acción.
Se transforman en personas en letargo, con
frustración, ansiedad, desánimo, depresión, adicciones y una
autoexclusión de la comunidad que los hace poco productivos y violentos.
Para que no haya más conflictos gremiales y que las empresas sean más
rentables, una determinada parte de lo que los patrones tributaron como
impuesto al beneficio empresario debe ser prorrateada entre el personal propio y
de terceros de esa empresa.
Es el Estado entonces quien debe pagar esos movilizadores aumentos por
productividad que el patrón jamás sostuvo en el tiempo debido a su
privilegiada posición.
Hay un modelo matemático que muestra la influencia que estas nuevas
relaciones laborales tendrá en la economía y nos dice que las
inversiones cuadruplicarán su rentabilidad y que los asalariados
duplicarán su capacidad adquisitiva.
Cualquier millón de dólares invertido en producción rendirá 250.000
dólares por año, cuando hoy sólo rinde 60.000 dólares al año
Y todos los asalariados percibirán el doble de lo que perciben
actualmente, beneficio éste que no se diluirá con el tiempo como
siempre, sino que por el contrario, mejorará. Los asalariados serán
prósperos por primera vez en la historia. Se les pagará por lo que hagan
y no por lo que necesiten.
Habrá estabilidad económica y previsibilidad total, y los indicadores
irán en constante crecimiento.
Cuando todas las inversiones productivas sean más rentables, se acabarán
la desocupación y la pobreza.
Lean por favor los detalles en nuestro sitio web, y ayuden a difundir
este Proyecto que es lo más efectivo para terminar con el problema del
corporativismo en la economía, que es la causa de la pobreza.
Nuestro Proyecto no colisiona con ninguna ideología sino que las
potencia a todas.
www.proyectoactitud.com