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Proyecto Actitud
DEFINICIÓN:
Se
trata de un esquema económico universal que puede resolver el problema
de la pobreza apelando a una energía inédita: la actitud de los
asalariados.
Es realmente innovador y no colisiona con la doctrina social
vaticana, salvo en que no hay una "instancia superior" a los
emprendimientos productivos que "redistribuya" la riqueza.
Es la primera vez que un economista propone que cada asalariado
administre los excedentes que genere. Anteriormente sugerían que a esta
administración debía ejercerla el dueño del medio de producción, o el
Estado, o alguna corporación sindical.
En eso consiste su relevancia. Podrá ser la economía del tercer milenio
y será probablemente adoptada en breve por todos los países.
Es una propuesta innovadora que consiste en redireccionar el impuesto al beneficio empresario hacia el personal propio y de terceros de cada medio de
producción, autorizando a empresas y autónomos a saldar una determinada
parte de ese impuesto mediante recibos de bonificaciones a todo el
personal del emprendimiento, proporcionales a las remuneraciones.
Ello será la clave para volver a generar excedentes en la economía y
consecuentemente para poder crecer. Propone, en concreto, que el
impuesto al beneficio empresario no sea sólo para el Estado, sino también para
el personal de cada emprendimiento. De esa manera, todas las inversiones
en producción serían más rentables; y empresarios y asalariados serían
prósperos con su trabajo. El resto de los servidores de la comunidad
crecerían en armonía con ella.
"Los objetivos de emprendedores y asalariados, podrían ser
compatibles"
Con una ley así, habrá más inversiones, más ganancias, habrá progreso en
todos los participantes de la economía, más rentabilidad de las
inversiones productivas y recaudación máxima del impuesto al consumo. Se
comenzará a recaudar lo que actualmente se evade.
Será un plan sustentable que atenderá los derechos de la mayoría de los
participantes de la economía.
El artificio de utilizar la valiosa estructura informática del impuesto al beneficio empresario, permitirá aprovechar esta oportunidad única de un nuevo
sistema económico-social. Será además un acicate para que el personal de
todas las empresas se comprometa con los resultados de su
emprendimiento.
Cuando millones de personas sepan que el impuesto al beneficio empresario de
'su' empresa será también distribuido entre ellos, comenzarán a
esforzarse más y a ser más creativos.
Se desdibujará el poder de falsos sindicalistas y de patrocinadores
irresponsables de causas laborales injustas.
Se pondrá en acción al 100% de la población mediante este original
mecanismo que motivará a todos hacia una misma dirección. La recaudación
por Ganancias ha menguado en los últimos años.
Tanto Cuestas, Tanto se Espera de Ti
A pesar de que no se advierte aún, la rentabilidad de todos los
emprendimientos está disminuyendo peligrosamente si se lo considera a
valores constantes. Ello significa que la parálisis se está consolidando
cada vez más.
Si decimos que al emprendedor "le corresponden" como mínimo los
intereses, amortización, mantenimiento, seguros e impuestos inherentes a
su capital inmovilizado, (pues para eso puso el emprendimiento) y si
decimos que al asalariado "le corresponden" análogamente su remuneración
y accesorios de ley, (pues para eso se levanta a trabajar
cotidianamente), entonces, si después de haber pagado esos costos,
quedan ganancias en el emprendimiento es porque sus participantes
hicieron más que lo que se esperaba de ellos. Por ello es que las
ganancias deben adjudicarse proporcionalmente a los mismos. Porque son
esos costos lo único que puede llevarnos a determinar la potencialidad
relativa de ambos: Tanto cuestas, tanto de espera de ti.
Se trata de la lógica aplicada a los naturales incentivos humanos a la
acción.
Estamos seduciendo a todos los partidos
políticos para que incorporen este Proyecto Actitud en sus plataformas
hacia las legislativas 2009 de Argentina.
Gracias por su colaboración!
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