Para
acabar con esta carrera desigual entre precios y salarios que aumenta la
pobreza, tenemos todavía oportunidad de sugerir a los candidatos que
incorporen el Proyecto Actitud en sus plataformas a las presidenciales.
Pareciera que muchos le tuvieran 'miedo' al dinero, miedo a que los
demás piensen que ese es su único incentivo para la acción.
Y para colmo se creen 'misionados' para educar en su tesitura a los
'descarriados' que actúan sólo para beneficio propio.
Me hacen acordar a esos curanderos que dicen 'yo no toco el dinero,
déjelo a mi asistente'.
Cuando las relaciones laborales sean
justas, la riqueza será la medida de cuánto entregó ese individuo a la
sociedad, por encima de lo que consumió.
Cuando a los asalariados se les pague por lo que hagan y no por lo que
necesiten, se desatará además la energía más potente conocida hasta el
momento: la actitud de los asalariados.
Para lograrlo, al impuesto al beneficio empresario hay que
prorratearlo entre su personal propio y de terceros. De esa manera el
dinero dejará de ser sinónimo de explotación, para ser motivo de orgullo
social. Recién entonces se podrá pensar en educar en los valores del
esfuerzo y del desarrollo de la propia creatividad.
Un sistema económico social debe ser diseñado para "todas" las personas.
Por eso nuestro Proyecto se adapta al ser humano tal cual es y no como
nosotros creemos que debería ser.
En eso difiere de las doctrinas sociales actuales que apelan a la
conciencia y a la solidaridad de "todos" como si el sol pudiera salir
por el oeste.
Nuestro Proyecto, en cambio, apunta a la persona común, a la que cuenta
con el grado de conciencia con que ha diseñado Dios a la inmensa
mayoría.
A ellos, lo que hay que lograr es remunerarlos con justicia, porque eso
desatará esa energía que hoy está dormida.
Muchos quizás lo denominen eso con desprecio como "la zanahoria del
burro", pero aunque no lo crean, ése es el secreto para acabar con la
pobreza: Hacer que cada uno entregue lo máximo de lo que es capaz,
sabiendo que lo hace para él y para la comunidad de la que se siente
parte.
Porque lo que no consuma de esa riqueza que generó, será inexorablemente
para la sociedad.
Este Proyecto no pretende que los "buenos y solidarios" dejen de serlo,
sino que pretende que la gente común se ponga a trabajar y a desarrollar
su creatividad en un ambiente de justicia para librarlo de ese desánimo
que hoy lo lleva a la adicción.
Después sí, se podrá pensar en educar a los ciudadanos, porque entonces
nos creerán, porque entonces se sentirán parte de esa comunidad que hoy
los relega.
Les recuerdo que el 24 de noviembre a las 19 hs nos juntaremos en el
Café Tortoni, para conocernos mejor y para programar nuestra tarea por
venir, y quizás para lograr que nos hagan una nota en los medios.
Nuestra Unidad Ejecutora es cada vez más grande.
www.proyectoactitud.com