Pastoral Social
El día 25 de marzo, en una entrevista con la Pastoral Social de la
Ciudad de Buenos Aires, se le propuso a la Iglesia Católica acompañarnos
para modificar levemente las relaciones laborales, para que los graves
problemas de nuestra sociedad cedan, y entonces el gobierno no tenga
necesidad de confiscar a los emprendedores para hacer asistencialismo.
El
empleo informal y el desempleo, que causan graves problemas, se podrían
erradicar si lográsemos que los asalariados fueran más rentables, tanto
para su patrón como para ellos mismos.
El sueldo de un asalariado de cualquier nivel, es usualmente una cifra
que le alcanza para sostener su nivel de vida.
Por ello, el mercado ha determinado que la factibilidad de un
emprendimiento radique en que la suma de los sueldos de los empleados en
una empresa refleje exactamente el valor de lo que generó la planta de
personal durante ese período.
Pero cuando la empresa logra ganancias, el valor de lo que generó el
personal es algo mayor que su sueldo.
Es posible determinar el valor de esa diferencia y que los asalariados
puedan cobrarla en la medida que generen más que lo esperado, lo cual
sería un potente estímulo.
Eso es lo que calcula el modelo matemático que proponemos y que está
publicado en nuestro sitio web.
Se pagaría así a los asalariados por lo que hagan y no sólo por lo que
necesiten.
Y para no afectar la rentabilidad actual de la empresa, a esos aumentos
por productividad los podría pagar el Estado con una determinada parte
de lo que esa misma empresa tribute por Ganancias, que generalmente es
la tercera parte de las mismas.
Resolviendo tal problema social, el Estado salvaría fácilmente ese bache
financiero, ya que no necesitaría hacer asistencialismo alguno.
Y la rentabilidad de toda empresa se multiplicaría al compatibilizarse
objetivos de emprendedor y asalariados.
Los asalariados serán como gallinas de huevos de oro y entonces ninguno
quedará sin trabajo.
El presupuesto de funcionamiento de la Unidad Ejecutora que monitoree el
nuevo sistema consistirá en un aporte del 1% de sus ganancias de las
empresas que adhieran, que seguramente serán todas las empresas.
Sin embargo, es necesario sustento doctrinario, que sólo lo puede
aportar la iglesia católica, y así estudian apoyar el Proyecto mediante
una Fundación ad-hoc.
www.proyectoactitud.com